Estatus de nación libre asociada : la propuesta de Ibarretxe se basa en tres grandes pilares. El primero, que el pueblo vasco es depositario de una identidad singular y propia, que es incompatible con cualquier otra, y que no se le puede prohibir por decreto. Es decir, el pueblo tiene unos sentimientos naturales, que no dependen de la voluntad humana.
El segundo pilar básico de la propuesta es que el pueblo vasco tiene derecho a decidir su futuro, en base al derecho de autodeterminación de los pueblos. Es decir que aunque el pueblo vasco tiene una soberanía natural originaria reconocida en los derechos históricos preexistentes a la Constitución, eso no basta, por ello tiene el derecho a legitimarla democráticamente por la voluntad.
Y el último, es que se respetarán las decisiones de los ciudadanos establecidas desde el ámbito de decisión de la Comunidad Autónoma Vasca. Es decir, que la voluntad está por encima de cualquier limitación legal o de compromisos, acuerdos y consensos adquiridos hasta el momento, pudiéndolos romper unilateralmente, sin que la otra parte pueda aducir nada.
La ratificación definitiva del proyecto se realizará atendiendo a la mayoría democrática de la sociedad vasca, mediante referéndum celebrado en un escenario sin violencia y sin exclusiones, en breve plazo.
La forma de presentar el proyecto, no se ha buscado contar con los apoyos democráticos necesarios para hacerlo viable, y el soslayar deliberadamente la existencia del terrorismo que condiciona la vida política vasca, suponen que este proyecto se sabe democráticamente inviable y que sólo puede imponerse valiéndose de los efectos de la acción terrorista sobre los constitucionalistas.
El momento en que se presenta el proyecto (septiembre 2002) indica que el nacionalismo con la propuesta de status de nación libre asociada vuelve a resituar los términos de la discusión política vasca en el eje de la vertebración y conexión Euskadi-España. Mientras que tras la suspensión cautelar de Batasuna, el eje de la discusión política en Euskadi estaba en el problema y modelos de convivencia interno de la propia sociedad vasca, en el eje democracia-totalitarismo, en cómo nos organizamos los vascos internamente en una convivencia plural y democrática.
Independencia: la independencia es un acto político y jurídico de derecho internacional que requiere el reconocimiento legal de la comunidad internacional. La práctica de nacionalismo vasco no camina precisamente hacia la independencia entendida en el sentido de establecer nuevas relaciones internacionales, sino hacia el aislamiento del entorno político democrático europeo, por lo que se puede estimar que la independencia que propugna el nacionalismo vasco está más cerca de conseguir hacer lo que le venga en gana sin límite ni restricción alguna.
Derecho de secesión :o independencia no cabe ni en la ONU, ni en la Unión Europea, ni en la Constitución, ni es un derecho natural. Sin embargo, para ejercitar el autogobierno la Constitución confiere el derecho de autonomía, que no es soberanía, ni puede oponerse al de unidad del Estado sino que es complementario.
Derecho de autodeterminación : tiene posibles y diferentes interpretaciones: en primer lugar, como derecho inalienable es el que todos podamos disfrutar de la protección de los derechos democráticos por las leyes del Estado del que formamos parte.
Y en segundo lugar, como proyecto político de unos, es la unión e independencia de los territorios vascos, es el derecho a la secesión. La autodeterminación se quiere utilizar como instrumento político para llevar a cabo la ruptura del Estado, ya que de lo que se trata es de socavar el sistema democrático, y la democracia se ha recuperado para continuar la historia, no para poner punto y final.
No hay norma ni práctica de derecho internacional que pueda amparar la desmembración de un Estado como el español, por eso la Constitución, que integra los tratados internacionales, hace inviable la expectativa de secesión. Sin embargo, la independencia es una opción política legítima, defendible en democracia, pero no un derecho que obligue a los demás.
El derecho de autodeterminación no es un derecho colectivo unívoco, pues la misma resolución de la ONU, que lo reconoce para casos coloniales, lo niega cuando se trata de destruir parcial o totalmente la unidad territorial de un país miembro.
El derecho de autodeterminación está recogido en la Constitución Española, art 10.2, que remite a los tratados internacionales ratificados por España. El problema es que no es aplicable a Euskadi, porque no se trata de ninguna colonia respecto a la "metrópoli" española.
Se confunde el derecho de autodeterminación con el derecho de secesión, y la Resolución de Naciones Unidas de 14/12/60 artículo 6 aclara que : "Todo intento dirigido a la ruptura total o parcial de la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas".
El derecho de autodeterminación supone que el derecho de los individuos para establecer nuevas relaciones políticas y fundar nuevos Estados está por encima de la estabilidad de la sociedad. Por ello es un derecho que no está reconocido en ninguna Constitución democrática.
La autodeterminación es concebida por el nacionalismo como un acto de los nacionalista para oponerse a la Constitución. Es reclamar el derecho a estar en contra de la Constitución, no acatarla y poder así doblegar la voluntad general.
Ambito vasco de decisión : los ciudadanos vascos tenemos distintos ámbitos de decisión (municipal, autonómico, nacional y europeo), que vienen concretados por el ámbito de convivencia que nos hemos dotado, ámbito de convivencia que está diseñado y definido por la Constitución, el Estatuto de Autonomía y la legislación de la Unión Europea. Y es la responsabilidad democrática la que une nuestra libertad de decisión y el ámbito de convivencia ya comprometido.
Desde el punto de vista democrático, ámbito de decisión es el ámbito que un ciudadano vasco acepta como válido para que su decisión deba integrarse con las de otros ciudadanos junto con los cuales está comprometido para resolver determinados problemas (españoles, europeos), y no exclusivamente por la voluntad de los ciudadanos vascos.
Desde el punto de vista nacionalista, ámbito vasco de decisión supone la facultad de decidir con independencia de lo que digan los otros implicados en la cuestión. Esto significa, que si uno tiene un problema con otro, la decisión la toma él, y la otra parte no puede decir nada, sólo acatarla, porque dice que la otra parte debe respetar el ámbito "suyo" de decisión. Como puede verse, ésta no es forma democrática de resolver y decidir sobre las cuestiones.
El ámbito de decisión vasco, desde la perspectiva nacionalista, ignora los derechos recíprocos de la otra parte afectada en la relación que se pretende escindir, porque actúa con "unilateralidad". Sin embargo, la disolución de vínculos de convivencia se debe hacer por la libre voluntad y el mutuo acuerdo de las dos partes. No puede satisfacerse el derecho a la secesión de una parte despreciando y lesionando los legítimos derechos adquiridos del resto de ciudadanos afectados. Es una flagrante contradicción poner a España y Francia como causantes de un supuesto "conflicto"; y luego proponer que sean meros espectadores de su resolución. Democráticamente Euskadi no puede modificar unilateralmemte su estatus en España.
Ámbito de decisión vasco implica deslegitimar el sistema democrático, situarse fuera de la democracia actualmente constituida, fuera del ámbito de convivencia que nos hemos dotado mayoritariamente (Constitución, Estatuto de Autonomía y legislación europea), y, por ello, supone tratar de romper la convivencia entre los vascos.
En realidad, los nacionalistas plantean el ámbito de decisión vasco tanto para negarse a admitir el principio de acatamiento a la legalidad vigente, como para evitar que ámbitos más amplios de decisión que tenemos los vascos interfieran en el monopolio excluyente de la política y la cultura vasca de corte nacionalista. Por ello, quieren utilizar el ámbito de decisión vasco para negar los ámbitos más amplios y los más pequeños que poseemos los vascos, es decir, para restringir los ámbitos de decisión compartidos que poseemos a uno sólo, en el que puedan ganar e imponer sus tesis en exclusiva.
En definitiva, el ámbito de decisión vasco supone restringir la democracia al gusto nacionalista, tratándose del modelo de decisión nacionalista exclusivamente, lo cual implica romper el actual consenso sobre las reglas democráticas establecidas en la legislación vigente en cada momento, incluso para modificarla. Se da por supuesto que todos los vascos identifican como marco natural y único para resolver sus problemas el de una ideal Euskal Herria, y no, por ejemplo, el de una España de la que no se consideran parte.
El auténtico ámbito vasco de decisión es el de las urnas, el de los colegios electorales, el de las elecciones municipales, provinciales, autonómicas, generales y europeas, ya que son en todos esos ámbitos donde decidimos los vascos todos los asuntos que nos conciernen.
Via soberanista :según el sindicato nacionalista ELA es "un proceso a definir en cuanto al tiempo y contenidos de manera gradual, progresiva, pero que ha de pivotar en todo caso en el principio de que la soberanía reside en la ciudadanía vasca, que desde su pluralidad y libertad ha de decidir en cada momento la forma y los contenidos de autogobierno, conforme a sus prioridades y oportunidades".
Esto es, actuar sin ajustarse a ninguna legalidad, rompiendo con la Constitución y el Estatuto, e ir definiendo los pasos según las circunstancias y posibilidades hasta alcanzar el objetivo de imponer un sistema político que permita el monopolio del poder en exclusiva y para siempre para los nacionalistas, excluyendo a los constitucionalistas.
Superación del marco jurídico, desbordamiento, proceso rupturista, proceso de emancipación nacional : según Otegui "el modelo democrático del Estado español es incompatible con el pueblo vasco".
ETA y Batasuna utilizan la coacción e intimidación incluso contra el PNV del cual desconfían que supere, desborde, rompa o se emancipe de los lazos con el resto de España.
De hecho: : actuar de hecho es no aceptar los procedimientos consensuados y democráticos, ni las reglas mínimas de convivencia, es no limitar la convivencia por el derecho, por la ley, sino por la fuerza. Actuar de hecho, y no de derecho, es el principio básico de las dictaduras.
Udalbiltza :organismo de los nacionalistas exclusivamente paralelo a las instituciones democráticas ya existentes, con vocación de sustituirlas. Udalbiltza es la unión nacionalista contra el pluralismo político vasco, para construir el estado nación de los nacionalistas con dinero de todos.
Se dice que es una Asamblea Constituyente, pero no han sido elegidos para constituir nada, sino para gestionar los intereses municipales; por ello, la pretensión de ser constituyente sólo puede estar apoyada en el uso de la violencia para imponer a la mayoría sus tesis.
Pacto de Estella - Lizarrako akordioa : según los firmantes, partidos, sindicatos y organizaciones sociales fue un pacto entre nacionalistas que serviría para hacer permanente la tregua de ETA, y para convertir a EH en un partido independentista con actividad exclusivamente parlamentaria. Aunque ninguno de estos dos objetivos se ha cumplido.
En el pacto de Estella (12 septiembre 1998) se realizaron dos propuestas básicas : una, que para el cese del terrorismo es necesario una negociación política, y la otra, que esa negociación debe hacerse en base a las propuestas y pretensiones de la ideología nacionalista.
Ser para decidir : primero se "es", por definición, por naturaleza, sin discusión alguna, se "es" una herencia del pasado que está por encima de la voluntad, se "es" una comunidad natural que está a ambos lados del Pirineo desde siempre, ese "ser" se lleva en la sangre, es imposible de explicar.
En segundo lugar, el hecho de "ser" (un pueblo) implica la obligación de refrendarlo con el voto (para decidir). Esto significa que no basta con el "ser" por naturaleza, hace falta darle el baño del voto democrático. Así tendremos un pueblo vasco diferenciado por su origen (ser) y por su voluntad (para decidir). Pero la voluntad democrática suele jugar malas pasadas, y resulta que los habitantes de algunos de los siete (o seis) territorios reivindicados como integrantes del pueblo vasco no refrendan con su voto (voluntad) el "ser".
Esta contradicción no presenta ningún problema para el nacionalismo, porque lo que es natural no depende de la voluntad, dicho de otro modo, si ya se "es", está todo decidido.
Consulta popular o referéndum sobre autodeterminación : la pretensión duna consulta o referéndum por parte del Lehendakari sobre autodeterminación, a la luz del ordenamiento jurídico vigente, se sitúa fuera de la legalidad. Ya que según las leyes el referéndum sólo puede ser consultivo, nunca vinculante, además solo puede tener el ámbito del Estado, no existe el ámbito vasco, y por último, es competencia exclusiva del Estado, por lo que el Lehendakari no es competente para convocarlo.
El referéndum, además de las consideraciones jurídicas, sirve para enfrentar a los ciudadanos vascos con riesgo de fractura social en la convivencia puesto que no se tiene competencias legales para hacerlo. Y es un fraude político, porque se trata de consultar a la sociedad vasca las reivindicaciones partidarias del nacionalismo de forma unilateral, no consensuada, algo impropio de la vida política democrática.