Objetivos del terrorismo :a lo largo de los últimos años han sido muchos los objetivos que se han atribuido al terrorismo abertzale.
El objetivo central del terrorismo es negar e impedir el pluralismo existente en la sociedad vasca, ya que el terrorismo es una decisión tomada conscientemente como reacción a la pluralidad de las sociedades modernas: acabar con el pluralismo exterminando a los disidentes del nacionalismo, o reservándoles el papel de ciudadanos con menos derechos, esto es, debilitar y acabar con las libertades y las garantías de los derechos de los ciudadanos e implantar un régimen totalitario.
Para lograr el objetivo central de acabar con el pluralismo, el terrorismo tiene como objetivo agudizar la división de la sociedad, de modo que se hagan irreconciliables las distintas posiciones, se abandonen los consensos y se creen frentes enemigos. De esta forma se podrá reconstruir la comunidad nacionalista para conquistar el poder político (la independencia), lograr la hegemonía social y política y poder así imponer un régimen nacionalista para siempre sin injerencias de ningún tipo.
El uso de la violencia es consciente, y desde un principio se pretendió utilizarla como un instrumento más de la lucha para la "liberación nacional", ya que se considera muy eficaz por los efectos coercitivos que conlleva, lo que permite obtener ciertos resultados concretos y por eso se considera necesaria y útil. Durante algunos años el objetivo del terrorismo fue la negociación con el Estado, pero a partir de 1993, desde la ponencia Oldartzen, ETA no busca la negociación, sino la limpieza étnica, el exterminio del enemigo.
Explicaciones e interpretaciones de los actos terroristas : cada vez que ETA asesina, hay un político, periodista o analista político que intenta explicar las razones de ello. En la mayoría de las ocasiones ello supone hacer a los terroristas el trabajo teórico.
Las explicaciones e interpretaciones dadas han sido múltiples, así incluso se dice que los actos terroristas no tienen explicación, no tienen sentido, son un sinsentido, son irracionales, incomprensibles, son inhumanos, etc. Sin embargo, lo más común es interpretarlos por la coyuntura: si ETA asesina, por ejemplo, a un socialista es para evitar el acercamiento de los socialistas al nacionalismo, para que el PSE no pacte con PNV, para que no gane tal o cual tendencia más proclive a aceptar algunos presupuestos nacionalistas, o todo lo contrario, porque era un inmovilista y no quería ningún acercamiento.
También se explican los atentados por el momento, por la fecha, por coincidir con un evento deportivo internacional, por el aniversario, o por ser respuesta a un acontecimiento político internacional.
Otras explicaciones se fijan en el modo en que se ha realizado y la elección de la víctima del atentado, entonces se dice que se ha producido un salto cualitativo porque han matado indiscriminadamente, sin avisar que iban matar, etc, o que quizá se trata de un error político, cuando en realidad lo que se ha cometido es un crimen.
Muy común es la interpretación que trata de relativizar lo "sucedido", relata los hechos asépticamente, los descontextualiza, los compara con lo incomparable y acepta como normal que ocurran "accidentes", ya que en las carreteras mueren muchos más y nadie se escandaliza.
Pero las interpretaciones más extendidas son las que se preguntan a quién beneficia, y por tanto a quién no beneficia, el acto terrorista. Los nacionalistas interpretan que van contra Euskal Herria, que estas acciones no benefician a Euskal Herria, o van en contra del acercamiento de presos, de determinadas posiciones políticas, etc., y por el contrario benefician al PP, a los inmovilistas, etc.
También se explican los atentados terroristas por las características de la víctima, que era un intransigente, un inmovilista, el buque insignia de la opresión de Euskal Herria, porque hablaba demasiado, era "españolista",o sea, extranjero, etc.
Sin embargo, las interpretaciones de los demócratas subrayan los aspectos cívicos. Así si asesinan a alguien es para avisar al resto que deben permanecer callados, es para secuestrar la voluntad popular, es para evitar que los demás piensen o puedan pensar en el futuro, es la muestra palpable del planteamiento totalitario de ETA, de la no aceptación de que Euskadi es plural, etc.
Origen de la violencia :reiteradamente se dice que el origen del terrorismo está en las guerras carlistas de hace 160 años, cuando se empieza a negar el derecho del pueblo vasco a su autodeterminación. Esta argumentación es un auténtico disparate histórico, ya que el terrorismo de ETA surge en los años 60 del siglo XX.
También se argumenta que el terrorismo es producto del franquismo, ya que surgió en dicha época. Sin embargo tras el franquismo hubo un cambio de régimen político, estableciéndose un sistema democrático y una amplia autonomía, incluida una amnistía total, es decir, el franquismo ha desaparecido pero el terrorismo continúa.
En cierta ocasión Arzalluz dijo que el "origen de la violencia en Euskadi está en el nacionalismo español". Otros han precisado algo más y argumentan que el origen de la violencia está en el conflicto existente entre Euskadi y España, en la "ocupación españolista" de Euskadi, que buscan resolver constituyendo un Estado independiente en el que no tengan cabida las reivindicaciones integradoras de España. No obstante, todavía nadie ha aportado la fecha de inicio de esa supuesta ocupación.
En alguna otra ocasión un dirigente de HB (Carmelo Landa) dijo: "la lucha armada de ETA es una respuesta a esa violencia estatal (la del GAL), por lo que es totalmente legítima". Sin embargo, ETA empezó a asesinar en 1968 y el GAL en 1983, por lo que no puede ser la causa, en todo caso sería al revés, el GAL sería, y lo fue, una respuesta antidemocrática e ilegítima a la violencia de ETA.
Para los demócratas el origen del uso de la violencia terrorista está en la no aceptación del pluralismo por una parte de la población vasca. En los años 1955-60, comienza la llamada segunda industrialización, con una gran oleada de inmigrantes, que supuso duplicar la población del País Vasco de 1 a 2 millones entre 1940 y 1973. Ante ello se reaccionó tomando la decisión voluntaria y consciente de usar la violencia como arma coercitiva para tratar de lograr el poder político y poder así imponer la homogeneización ideológica en la población.
Valoración de los atentados terroristas: los atentados terroristas no son un sinsentido, sino una agresión a los Derechos Humanos.
Los asesinatos no son irracionales, no están basados en la irracionalidad, ni en la locura, porque, si bien son moralmente detestables, tienen una lógica perversa.
Los asesinatos no son realizados por descerebrados, ni por locos o enfermos, sino que son obra de quienes han decidido imponer por la fuerza sus ideas, son obra de ultranacionalistas que quieren que todos piensen como ellos, y si alguno se resiste y quiere ser libre, debe saber que le pueden matar.
Los asesinatos no se hacen para beneficiar y dar más votos a los no nacionalistas, como argumentan absurdamente los nacionalistas democráticos e Izquierda Unida, sino que se hacen en nombre del nacionalismo, ya que nadie mata para beneficiar a las víctimas, sino para beneficiarse él.
En definitiva los asesinatos no van en contra de Euskal Herria (del Pueblo Vasco), sino que van a favor de un nacionalismo esencialista y antidemocrático cuyos fines comparte, y en contra de la libertad y de la democracia.
Responsables de los asesinatos : los terroristas adjudican siempre la responsabilidad de todos los asesinatos cometidos y que van a cometer a agentes externos. Asumen y reivindican de forma aséptica sus actos (los asesinatos), aunque se distancian y apartan de esas conductas, o bien, culpabilizando al asesinado, a los que le rodean, a los que entorpecen sus objetivos (el inmovilismo del Estado, los intransigentes, etc) o a los que no los impulsan (los nacionalistas moderados), o bien, arrogándose un valor moral (lucha por la paz justa, por la libertad del pueblo, etc).
Sin embargo los demócratas vascos tienen la convicción de que la responsabilidad penal, que se sustancia ante los tribunales de justicia, corresponde a ETA y a quienes le ayudan, apoyan y señalan objetivos. A los terroristas no se les juzga por sus ideas políticas sino por sus actos, por eso los terroristas presos, juzgados y condenados, no son presos políticos.
Y la convicción de que la responsabilidad política, que se sustancia únicamente ante la ciudadanía, corresponde hoy al conjunto del nacionalismo, ya que tiene una gran responsabilidad política respecto a la continuidad del terrorismo actualmente, debido al acuerdo firmado con ETA, que se plasmó en el Pacto de Estella.
Justificación de los asesinatos : los terroristas de todo signo justifican la violencia como medio para lograr resultados "buenos" o "útiles". Ello lleva a la apología de la violencia y al rechazo de los medios no violentos.
Para justificarse dicen que llevan 160 años de guerra por la independencia, pero en realidad es un movimiento político que se ha manifestado siempre contrario a la democracia. Tiene, o ha tenido, la cobertura ideológica, social y política del conjunto del nacionalismo vasco, con el que coincide en los fines, es decir en minar la convivencia democrática ya que el nacionalismo se vanagloria de no haber apoyado la Constitución, que es la norma básica de las reglas democráticas de convivencia.
Lo peor de los asesinatos son las voces comprensivas e interesadas de diferentes políticos, sobre todo nacionalistas, que relativizan y deploran la cerrazón del Estado, dando por buena la idea de que, en el fondo, quien tiene la culpa del asesinato no son sus autores sino el inmovilismo del Estado, por no darles lo que piden, e incluso la propia víctima que era un intransigente, dando a entender que el firme es intolerante, y el cobarde es tolerante. Sin embargo, a la mayoría de los vascos nos repugnan moralmente estas posiciones, ya que hemos aprendido que si se justifica un sólo asesinato, de hecho estamos justificando todos los demás.
Lucha contra el terrorismo : la lucha contra el terrorismo es una lucha por el progreso de la democracia, en la que no valen atajos y mucho menos medidas contra las libertades y derechos que amenazan los terroristas, ya que ese es uno de los objetivo de los terroristas, debilitar las libertades y las garantías de los derechos fundamentales de la ciudadanía.
Respuesta ante los atentados : a partir de las movilizaciones ante el secuestro de Julio Iglesias Zamora se inició un proceso cultural e ideológico en Euskadi que se enfrentaba a ETA y que era matizado por el nacionalismo no violento. Meses después ante otro secuestro, el del Sr. Aldaya, el comportamiento del nacionalismo moderado empezó a ser reticente en el acompañamiento a la sociedad que se movilizaba. Es el momento en el que se producen las contramanifestaciones de los filoterroristas ante los ciudadanos que protestaban por el secuestro, con la pasividad de la Ertzaintza como norma.
Pero la atenuación de la contradicción entre los denominados nacionalistas democráticos y los radicales se produce a raíz de las movilizaciones por el secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco ya que estimaron que la reacción contra el terrorismo de ETA iba en contra de todo el nacionalismo. De esos momentos parte la puesta en marcha por el PNV de la "vía soberanista" que culmina en el Pacto de Estella-Lizarra y la constitución del frente nacionalista, con la inexplicable presencia de IU, con el objetivo de excluir a los constitucionalistas de la vida política..
Es constatable que, en lugar de combatir y aislar al totalitarismo de ETA, el nacionalismo vasco ha hecho frente común con él firmando el Pacto de Estella (1998), lo que indica que en la actualidad el totalitarismo dirige y condiciona la ideología nacionalista.
Para acabar con el terrorismo, será necesario el fortalecimiento de la democracia y la aceptación del pluralismo, y no el oportunismo de halagar y comprender las reivindicaciones antidemocráticas de los terroristas y sus cómplices.